Friday, January 14, 2011

ignorancia

Estaba con un amigo y su recién adquirida novia, muy linda, muy bien puestecita, y con un muy buen trabajo. Mi amigo decía, esta es, con esta me caso. Yo le dije que las cosas tan maravillosas tienden a extinguirse rápidamente.

Hablábamos de bobadas, cuando dije que un señor que se había ganado un concurso era un estadístico. A lo que esta chica replicó, no, no un estadista querrás decir. No, dije, este señor se dedica a la estadística, no al Estado. Entrecerró los ojos y dijo, no, yo estudié derecho y ciencias políticas, así no es: La ignorancia es atrevida. Acto seguido se volteó, miró a su novio y el dijo, si, tienes toda la razón, luego se volteó hacia el otro lado y le preguntó a los de la mesa del lado (entre ellos un locutor de radio, creo que de radioactiva) y el, claro, estuvo de acuerdo con ella. Yo me sentí como un culo, pero sabía que estaba en lo cierto. Se me aguó el resto de la noche, ya me quería ir, afortunadamente ella dijo que estaba cansada, miró a su novio y el le dijo: yo me quedo con Márgara, mañana hablamos, y salimos caminando abrazados.
Al día siguiente les mandé el siguiente mensaje:

a ver quién es el ignorante, carajo:

estadístico, ca.

1. adj. Perteneciente o relativo a la estadística.

2. m. y f. Persona que profesa la estadística.

estadista.

(De estado).

1. com. Persona que describe la población, riqueza y civilización de un pueblo, provincia o nación.

2. com. Persona con gran saber y experiencia en los asuntos del Estado.

¿Fuente? la hijueputa real academia.



Como le dije a mi amigo esa relación se terminó una semana después.

13 smooches:

Ana María Mesa Villegas said...

¡Debiste pelearla más!
Me extraña araña... yo te he visto en peleas más duras contra celulares de las 5 de la mañana.

JuanDavidVelez said...

¿las cosas que no son tan maravillosas no se extinguen rápidamente? puede ser tu mente febril que se inventa leyes de la naturaleza, porque yo creo que tal vez no haya una correlación fuerte entre la maravillosidad y la extinguisibilidad. De pronto si alguién tiene algo que decir al respecto que haga el favor y lo diga, de una vez.

Listo, pero como siempre la crueldad de la bloguera, ya sabemos que la chica maravillosa entrecerró los ojos, ¿vos los abriste?

¿que recuerdos tendrá tu amigo de la muchacha? debe tener buenos recuerdos, debe pensar en ella y se debe estar preguntando "¿qué paso entre nosotros que las cosas no funcionaron?" quien sabe si se hará tal pregunta.

Ademas, yo no le veo nada de raro ni de reprochable que una muchacha que estudia ciencias políticas no tenga ni culo de claro esa diferencia ¿que tanta diferencia hay entre ser estadístico y ser estadista? a cualquier estudiante de derecho y ciencias políticas le puede pasar, yo no veo cual es la chimbada ni cual es el hijueputa problema ni la gana de joder de la bloguera.

maggie mae said...

Ana, una cosa es que me digan ignorante, otra, muy distinta que no me dejen dormir. Por lo segundo, mato. Lo primero me hace hervir de rabia, pero no me da para el asesinato.
Juandaví, vine por lana y salí trasquilada y haciendo puchero. muchas gracias.

Ani said...

Si que es atrevida, la muy ignorante!!

Unknown said...

Sabias palabras!!

maggie mae said...

ahora que volví a leer, juandaví, lo que quería decir es que cuando las cosas son tan maravillosas y tan intensas, tienden a extinguirse rápidamente (algo así como la pólvora). Puede ser una afirmación ligera. No te lo tomes muy a pecho.
Ani: en efecto, qué hp tan atrevida.
Petardo: mucho tiempo sin venir por acá, bueno, hace rato no escribía.

S E B A S T I A N G O M E Z said...

Hace un ratico ya, me pasó también, y que coincidencia, también con una muchacha.
Yo decía que un amigo mío, muy famoso por hacer frecuentemente una cosa ahí (que mejor no digo) era todo un altruista. Y ella que no, que era alturista, y yo que no, que altruista, y ella que alturista... Y pa' acabar de ajustar en ese entonces nadie tenía de esos celulares donde uno puede navegar en la web y buscar chimbadas. Los otros dos interlocutores callaron, y medio asentían, concediéndole la razón a la muchacha. Yo me quedé callado demostrando mi altruismo hacia ella. Ella seguiría con su alturismo, cómo no: al turismo en las aulas de su universidad.

LaCaballero said...

Lo maluco --y muy-- es que la sinvergüeza se atreve a decirte que la ignorancia es atrevida, maricona tan boba, sin el man al lado es una soberana güeva ¡fijo!

Mónica Palacios said...

Andar con estos aparaticos que lo conectan a uno a internet de inmediato es una chimba en ese tipo de situaciones, porque tiene uno la oportunidad de hacer quedar a la verdadera ignorante como tal (aunque a veces también han servido para confirmar mi ignorancia, como cuando aposté a que Prince no era el autor sino que hacía un cover de Kiss, o cuando aposté a que el curita de There Will be Blood era Shia LaBeouf. También sirven para hacer perder). Claro que con o sin soporte técnico, yo esas peleas las doy hasta el final, Maggie. Y puede que pierda en cine o en música, pero en español, lenguaje y literatura, me bato a muerte, incluso con graduadas de derecho y ciencias políticas.

keki said...

MAGGY!!!! no sales a tus amigos. jajaja haces trabajos Vudoo??


yo soy igual, yo no me enamoro, que los demás tampoco, que pidan más, que no se enboben con tontitas!!!!

Ángela Cuartas said...

Qué risa.

Ojalá la maravillosidad no tenga nada que ver con la durabilidad. Si no estoy jodida. Aunque eso depende de la noción de maravilloso que uno tenga, de qué tan enganhado esté uno. Yo creo que la maravillosidad de la politóloga era una evidente ilusión en la que estaba tu amigo, su noción de maravilloso era falsa en ese caso. Ojalá sea así.

Leandro Loaiza Largo said...

Ganas de joder, menos mal!

Myself said...

hermoso. jeje