Tuesday, January 25, 2011

Se han caído varios árboles, yo sé

Cuando yo tenía doce años, un tío dejó a la mujer y se fue con una casi de la edad de la hija mayor. Eso fue un escándalo terrible en mi familia. Su mujer, con quien llevaba como 25 años, se volvió una loca de telenovela, le rompió las vitrinas del almacén con un tacón, intentó suicidarse con veneno para ratas; la hija mayor se metió y causó más problemas, en fin. A mí me pareció horrible y claro me puse del lado de su mujer, hasta que un día oí hablando a los grandes: Pero es que S no se dejaba tocar, ni siquiera dar picos en la boca, es comprensible que hubiera buscado otra mujer. La otra en cambio era voluptuosa, joven, con ganas y le metió dos goles (léase bebés) de una.

El novio de mi prima la invitó a Argentina mientras él estaba allá trabajando, él se había ido dos semanas antes, ella sabía que él había estado saliendo con su asistente y eso la tenía loca, pero ¡¡la invitó a ella, no a la otra!! Eso tenía que tranquilizarla un poco. No sé por qué él se devolvió un día antes y antes de irse le entregó un mapa para que fuera a pasear sola, cuando mi prima volteó el maldito mapa vio su teléfono y el de la asistente, este gran cretino había estado llamando a la asistente también. Terminaron por eso y la razón que el dio es que su papá era perro, y creía que eso era genético.

Siempre me he preguntado qué hace que uno empiece a mirar para otro lado cuando se supone que es feliz con quien está. ¿Es genético, como adujo el novio de mi prima? Lo dudo. ¿Social? Puede ser, como en sociedades en las que está bien visto que los hombres tengan varias mujeres, en algunos casos una principal y sucursales. ¿O social en el sentido en el que se le puchan a uno después de una fiesta y uno no puede decir que no? ¿Hay algunos que piensan más con sus partes pudendas? También puede ser, ¿tanta gente bonita y divertida por ahí y uno con una sola persona? Olga, en su inmensa sabiduría, me explicó que hay una cosa que se llama vacío del deseo, las personas creen que al encontrar una persona (u objeto) van a encontrar satisfacción (no me refiero exclusivamente a la satisfacción sexual), es decir, ese alguien o algo los satisface plenamente y no buscan nada (o nadie) más.

Así pues llegamos a un asunto que no había pensado nunca: el deseo, el deseo como motor de la vida, también la trampa (por parafrasear a Olguet en su, de verdad, inmensa sabiduría). Si no encuentra uno qué le satisface, se pasa la vida en su búsqueda. Por eso vemos gente yendo y viniendo como locos, sin encontrar su lugar en el mundo y sin con quien compartir ese lugar en el mundo o compartiéndolo por momentos con un montón de personas.

Olga también me habló de un término: contención, yo lo olvidé y cuando volví a preguntarle cuál era ese término dije anclaje. En mi cabeza, anclaje suena mejor para lo que Olga me dijo que significa, algo o alguien que le permite a uno anclarse a un lugar en el mundo (aunque sea de manera temporal y no acalle del todo la sensación de salir corriendo).

Sólo una vez me ha pasado que alguien me sea infiel, mejor: sólo una vez me he dado cuenta. Me convertí en algo que odio ser: una mujer de telenovela, una loca que esculca, que quiere mirar el celular a ver si hay mensajes, que busca papelitos en busca de no sabe bien qué. Momentos horribles viví siendo esa otra que no quiero ser. Sigo creyendo en el adagio popular: ojos que no ven, corazón que no siente. Finalmente, si un árbol se cae y nadie lo oye, ¿sí se cayó? Que se caiga el hijueputa bosque completo, que si no me doy cuenta, entonces no importa.

Aunque no es la primera vez que una telenovela se mete a patadas a mi vida, esta vez fui la protagonista principal, la mala con cara de víctima porque está siendo engañada. No voy a negarlo, por momentos pensé en ser posmoderna, listo, que tenga otras, a mi no me importa, a mi me quiere y a las otras no. ¿Cómo? Pura mierda. No soy capaz.

Soledad, una amiga, me decía que la infidelidad no es tan difícil porque uno puede enamorarse de dos personas al tiempo, lo que no puede, eso sí, es cuidar esas dos personas al mismo tiempo, una de las dos personas siempre sale aporriada o, por lo menos, relegada. Me cuesta mucho pensar en estar enamorada de dos personas a la vez. A mí, creo, no me da. ¿Será que tengo un corazón proporcional a mi tamaño y los demás tienen corazones grandes donde caben dos cariños verdaderos?

Soledad también decía, un argumento que he oído antes, que una cosa es ser infiel y otra desleal, pues a mí el límite me parece como difuso. ¿Quiere decir eso que me puedo comer al que me dé la gana y está bien si no digo mentiras, si mi corazón le sigue perteneciendo al primero, si no me enamoro?

Esto se me fue como muy largo. Voy a parar aquí y seguro sigo en los comentarios.

40 smooches:

JuanDavidVelez said...

Está muy bacano.

JuanDavidVelez said...

La gente de esos otros universos que no me interesan como estudioso, pues en mi opinion también son desleales e infieles "me la comí pero te juro que ni siquiera sé como se llama, con decirte que me acuerdo de las tetas y poco más que eso, no te preocupes", claro que ahí se está siendo infiel y desleal.

JuanDavidVelez said...

Hijueputa, que pena con ustedes la joda, pero es que eso de "usted es infiel" y la respuesta "soy leal", me sabe a puta mierda, me parece un pajazo mental más bien culo que me emputa por falaz.

No se puede ser infiel y leal al mismo tiempo, no se puede. Se puede ser infiel y después ser leal, pero eso vale culo y no es relevante a la pregunta por la infidelidad. "es usted infiel" responda si o no, pero no evadir la respuesta alardeando con la lealtad "cuando le pregunte por la lealtad me cuenta, por ahora vamos en la infidelidad", ¡seamos ordenados en las conversaciones! no pido más. Sí, yo abogo por un mundo en que las preguntas se entiendan y se respondan de acuerdo a ellas, cuando le pregunten por la infidelidad es por la infidelidad, lo único sería decir "no, más bien preguntame que si soy leal porque la pregunta por la infidelidad no la quiero responder por motivos que no vienen al caso".

Mil disculpas de nuevo, es que soy un activista de no mezclar las características personales sin ningún orden lógico.

keki said...

Una vez me recetaste: "tu problema no es con el amor, sino con el deseo", y me quede pensando.

Los anclajes son para los barcos, pero los barcos salen a navegar. Se trata de uno; el mundo se divide en aburridos y los CHICOS PEPSI que van por más.

POr qué unos se conforman y otros quieren más, habia que introcudirse en la Sociología, pero sabemos que estos manes no aciertan ni un númerito en la quinela. Jodida la tienen, claro esta, pero hombre !!!! han desperdiciado sus vidas!!!

Yo soy igual que vos, pero con un espejo retrovisor tanguero. Después del tiempo le sale una boquita y me dice:" Keki, mira que sos boludo. La mina que te perdiste!! y por nada. "

Yo nunca cambia una mina por otra, en eso mi corazón es igual al tuyo, monocromático. Siempre fuerón Ellas o la NAda, como un Faulkner, pero pollerudo.

Una sola me cortó las alas. No me jacto, era chico. Creo que están pagando mi venganza, las minas mejores que vinieron despúes.
Dolina, mi escritor, que ya te voy a mandar el Book, te lo prometo, repite eso de Oscar Wild, y en su literatura esta impregnada: "el hombre se enamora una sola vez en la vida, y luego trata de repetir la experiencia" y después - él dice- la vida de un hombre consiste en olvidar a una sola mujer.

maggie mae said...

Juandaví: el comentario que borraste tiene su contianuación en uno que dejaste, entonces no se entiende bien. Lo que decís sobre ser fiel y leal, pues estoy de acuerdo.
Keki: ¿Yo te dije eso? ("tu problema no es con el amor, sino con el deseo")
Ja, me encantó lo del corazón monocromático. Un besito, querido.

S E B A S T I A N G O M E Z said...

Es que eso es chimbada. Las cosas están muy claras, desde principios de la década pasada:

Si a usté le gusta la puta calle, estar en las putas fiestas, abejorriar mujeres (muchas pelaitas entre ellas), emborracharse, oler a cigarrillo, trasnochar, encerrarse, irse a pasiar a Necoclí y hacer otras actividades que las mujeres reprochan, mejor no tenga novia, no se case, no "ande" con nadie.

Yo eso lo tengo muy claro, y a veces si soy terco y veo que todos los que me rodean están muy organizaos y yo más solo que un putas, pero digo, la chimba, yo no quiero ser así, yo lo que verdaderamente quiero es una muchacha que esté conmigo incondicionalmente, pero eso sí, sólo cuando yo le diga.

Es una postura muy egoísta, lo sé muy bien, pero es, sinceramente, la única que me funciona y nunca me deja caer en esas incertidumbres tan malucas que producen los celos, el despecho y esa necesidad tan maniática (pero tan chimba) de estar compartiendo la vida con alguien.

Ana María Mesa Villegas said...

Bueno, a ver... yo me voy a atrever a opinar una cantidad de barbaridades que pienso sobre el tema (o tal vez no lo sean tanto, pero igual las diré) para que luego venga Olga y me diga lo que seguramente es verdad y es que yo no entiendo nada...

Yo creo que sí es posible querer a varios (ya no digo a dos) sino a mucha gente al mismo tiempo. Yo creo que no somos animales monógamos y que el corazón es amplio. Yo creo eso porque he estado en situación de querer a más de una persona al mismo tiempo. Tal vez me dirán que de ninguna estaba enamorada y tal vez sea cierto porque yo no sé cómo hace uno para saber que ya llegó a esa cosa que llamamos amor... yo sentía que a los dos (eran dos) los adoraba.

Sí creo que hay una diferencia entre ser fiel y ser leal y para aclararle a Juan David, cuando a mi me preguntan que si soy fiel contesto que no... aunque no creo que esa infidelidad me defina como infiel, contesto por lo que he sido y he sido infiel. ¿A ver aquí quién no? También he tenido momentos de fidelidad que se definen no por estar con una sola persona sino porque se presente la oportunidad de estar con dos y decidir que no... eso también he sido. Sin embargo siempre he sido leal y perdón pero a mi eso sí me vale y mucho.

Yo creo que es muy difícil que en relaciones largas no se dé una infidelidad alguna vez, bien porque se equivocan o bien porque son perros profesionales... y en ese caso algo va de que se lleven a la vieja a la "disco más play" o que lo hagan con prudencia; algo va de que la inviten a fiestas con los amigos de ambos a que lo hagan con prudencia; algo va de que lo sepan hacer a que no lo sepan hacer y sí, ya siendo infieles queda todavía algo de respeto por la pareja (que por no saber está engañada) cuando por lo menos se hace con prudencia.

Otro cuento serían las relaciones abiertas donde dos adultos acuerdan que son pareja pero que cada uno puede tener otras historias paralelas, importantes o no... eso también me parece válido, ahí no hay ni infidelidades ni deslealtades... ese es el acuerdo.

Yo creo que con el matrimonio o las relaciones de dos, los seres humanos no llegamos ya al tope de lo que son las maneras en las que nos relacionamos o nos podríamos relacionar... creo que nos caben más modelos... creo. Pero también creo que culturalmente no son aceptados y es ahí donde llega el problema, y es que así, es imposible cuidar a dos, querer a dos, construir con dos... o en otros esquemas más amplios que se me escapen.

Voy a dejar ahí, porque yo sobre el tema aunque sí tengo más que decir, estoy ya se me fue la mano de largo... y qué bueno que Olga primero nos haga un poquito de feedback : ) (pasito)

Susana said...

Yo estoy de acuerdo un poquito con todos.

Mientras las reglas del juego estén claras, me parece que no e deslealtad estar con otras personas. Por ejemplo, si la relación es decididamente abierta.

El problema es que unos interpretan las normas tácitas como que la relación es abierta y otros las interpretan como que es cerrada.

En mi caso, si estoy enamorada o muy tragada, para mí la regla tácita es que la relación es cerrada. Soy monocromática como Kekel, Margarita y Juandaví.

Yo creo que todo depende de lo que le haga uno esperar a la otra persona. Por ejemplo, me parece absurdo decir que no es deslealtad en un matrimonio no abierto, poner cachos.

Con lo que dijo Ana de los cachos en relaciones largas, yo creo que podría perdonar unos cachos de una noche (y de pronto ponerlos), pero no una relación paralela ni muchos cachos de una noche.

JuanDavidVelez said...

Estoy 100% de acuerdo con Lalu. (lo único es que yo no soy parte del costal de los monocromaticos, pero si soy parte del costal que piensan que ser infiel normalmente es en si mismo ser desleal)

Ana María Mesa Villegas said...

Jajajaja... sí, yo creo que, las guevas, cuando yo he sido infiel he sido desleal, sí, pero todavía en ese punto, las guevas, he mantenido algo de... será decoro, no sé, a mi me parece que es cariño y algo de respeto... y hago las cosas bien hechas... aunque todo eso falle al mismo tiempo: falla el cariño, parece; falla el respeto, seguro; falla la fidelidad y falla la lealtad; pero algo queda porque yo procuro causar el menor daño posible al otro, sabiendo ya que estoy haciendo algo por fuera del acuerdo tácito. Porque como estamos diciendo todos creo, es que estas cosas del amor, son complicadas como un hijueputa...

Tengo un amigo que me debate siempre el tema de la fidelidad y la lealtad y el es ambas cosas al mismo tiempo como un asceta aunque tiene la novia lejos hace un montón de tiempo y le llueven las propuestas... Yo le digo, porque mi manera de pensar tiene que ser redonda, que estas cosas que uno hace (ser infiel) no tiene que andar contándoselas a la pareja y que eso está bien, que eso es intentar hacer el menor daño posible... él lo ve muy distinto, a él una infidelidad suya le causa tanto conflicto que tiene que contarla y tiene que terminar la relación a la que le falló, porque primero está el compromiso consigo mismo... :S es otra posición... muy ética y a mi modo de ver egoísta...

Por qué será que no nos podemos dejar ser con todas nuestras debilidades que son muchas e inventarnos a partir de ellas modelitos que se nos acomoden mejor... es como mi duda... que es toda adolescente, yo sé.

S E B A S T I A N G O M E Z said...

"Honrao (léase fiel) es el que no se deja coger"
Mi abuelo (1994)

Jorge said...

No estoy de acuerdo con Sebastián en una cosa. No me parece que haga falta emborracharse con los amigos y estar decididamente en un ambiente que propicie la promiscuidad, para ser infiel. Yo creo que el ambiente para eso es cualquiera donde convivan o se crucen hombres y mujeres, con ganas de cruzarse más íntimamente. En la oficina, en la calle, en la universidad, en una reunión de padres de familia.

Todos somos proclives a cagarla. A mi me dan mucha pereza los amigos tan leales, me parecen como los clientes honrados, que son de los que más desconfío.

Tengo una teoría, una cosa personal pues, y es que uno está experimentando con extraños y, siempre, después del tiempo, uno va a salir perdiendo y el otro ganando. Las razones son muchas y la infidelidad es una más. A mi, en serio, no me da tan duro. No es por dármelas de tranquilo, de verdad.

Ana María Mesa Villegas said...

Pero yo creo una cosa super romántica pues, porque por alebrestada que pueda sonar mi posición parte de un profundo amor (y creo que es generoso) por mucha gente jajajajajaj, en serio... y es que uno siempre gana... a mi esa vaina de ganar y perder, tu perdiste yo gané no me gusta... ¿perdí a alguien o gané a alguien? no, quién dijo que uno acumula trofeos en forma de gente... uno gana experiencias, momentos, recuerdos y si es capaz aprende... porque eso requiere otra disposición...

Además porque me parece que hay cierta tendencia a ponernos siempre las viejas en el papel de víctimas y a poner a los tipos en el de victimarios, cuando a uno nadie lo obliga a estar con nadie... "a uno solo le hacen lo que se deja hacer" entonces cada uno con su responsabilidad bien juiciosito y listo.

Susana said...

Yo estoy de acuerdo con Jorge en lo del ambiente y con Ana en que por más aporriado que uno salga, siempre sale ganando algo.

Estoy esperando a que llegue Olga pa que nos dé un poquito de clase

Olguet said...

Clase? nooooo....si supieran lo que me ha costado pensar estos temas durante un montón de tiempo!


Yo creo que se puede amar y se puede vivir en pareja muy bien, aún si en el camino uno encuentra que hay otro que tiene muchas cosas que también lo hacen amarlo (porque además estamos diferenciando amor de sexo, cierto?) . Sólo que no es una tarea fácil. Yo creo que uno sí puede tener al amor de su vida (ese que sea aproxima lo máximo a lo que uno desea) pero creo que hay varios niveles de amor y varios tipos de amor. Pero para eso uno tiene que darse cuenta de qué es lo que está eligiendo en el que escoge como pareja y cuál es el huequito que le queda por el que se pueden empezar a colar muchas cosas (entre ellas, otras personas). El hueco siempre va a existir. Eso es una condición básica de los seres humanos. No hay uno sólo que tenga todo, absolutamente todo, como para llenarlo a uno por completo y de manera permanente. Eso lo sé desde hace mucho, pero lo vine a aceptar hace muy poquito.

No existe uno que encaje perfecto como para que asegure que no va a volver a encontrar otra persona que tenga cosas que uno desee. Pero uno elige junto con el otro, en qué condiciones construye la idea del amor y por eso ser fiel es un acto de voluntad, conciencia y negociación con el otro. Porque la cosa debe funcionar en doble vía. Hay gente que es capaz de renunciar a meterse con otros y lo cumple, pero no creo que no lo desee. Hay otros que lo desean y deciden no renunciar. Y hay otros más embalados, que desean y se meten pero ni siquiera se dan cuenta por qué o con quién o nada. Fidelidad por definición implica lealtad, y por lealtad yo entiendo andar con la verdad y garantizar permanencia. Permanencia y exclusividad para mí van relacionados pero no son lo mismo. La permanencia es condición, la exclusividad se decide. Por eso es que creo que muchas parejas se vuelven mierda cuando uno de los dos se mete con un tercero, porque apenas ven otro que les parece mejor, se abren y dejan tirado al primero, como si el nuevo borrara todo lo bueno que tenía el que ya estaba. O también pasa que uno de los dos va con la idea de Paulina Rubio “mío, este hombre (o mujer) es mío” y eso a mí me parece como imposible, aunque uno a veces quisiera que fuera así.

En esas conversadas deliciosas que Margarita y yo tenemos, cada una interpreta a su manera lo que vamos hablando y ahí creo que cada una tiene su visión de lo del deseo y lo de la contención. Yo no creo mucho en la idea de que fidelidad sea sinónimo de comprometerse a nunca mirar para otro lado, aunque ese acuerdo se puede hacer. Pero para mí es más ser capaz de confrontar todas las dudas y ser capaz de hacer algo con ellas para que los dos estemos bien y la cosa funcione en el tiempo. Aunque me haya costado un platal y más de una llorada llegar a eso.

maggie mae said...

Olga es sabia y punto!!! mañana comento algo más, por hoy sólo puedo decir eso.

Ana María Mesa Villegas said...

Eso me deja absolutamente claro el por qué de la gente que se queda en su relación a pesar de encontrar otras cosas... Yo lo que creo es que cada vez esta menos dispuesta la gente, de manera consciente o no ha tomar el tipo de decisiones que implica este compromiso... pero tal vez eso sea por facilistas que somos...

keki said...

Olguet, es lo más, ahora me toca a mi hacerme el papá pitufo (es un chiste OLGUET, entiéndanme soy argentino, vivimos en la joda pa no suicidarnos)

Amor vs. Cojer ; cuando se dan las dos cosas viene una temporada en el amor.

La mayoría se hacen los pelotudos. Suponen tener lo que no tienen. Llenan la casa de fotos con portarretratos de sus viajes, hijos maleducados, y cuñados mal mirados en navidades. El man de esta familia se come una pendeja. La boluda debe saber, pero la comodidad y esas cosas…..
A mi me pasó lo que a todos: crecer. Pensaban que mis papá solo se preocupaban de $ o nosotros; pero no. Al prender los radares de orejas, escuche como hablaban de los matrimonio ajenos, de sus infidelidades y muertos del placard, lo que parecian parejas perfecta, no es así.

El problema esta en el deseo, quien lo escucha a Dionisios va a ser como el tio de maggy, un hijo puta para la familia, un semi Dios para los pibes del barrio quien lo reciben a aplausos.

No creo en el trato*. Uno afloja antes. Por el miedo, los años, los mandatos, el sida, la carrera que juegan sus amigos, criando diablillos, y uno no puede ser siempre el tio clandestino que les da plata para los cohetes. O si, puede, pero ese man ( UN YO, dentro de años) ya no va a querer ir a esa reuniones, porque no habla de los mismo de los demás, ganar dinero, más porque no les alcanza, por que sus hijos hablan mejor inglés que javier Bardem, y ya saben de madame Bovary a los 9 añitos, y esos beneficios tienen sus gastos…etc.
Yo cuando empiezo tranqui con una dama al vernos reiterado, al tercer round, “¿ma que somos?”.................huid mortales.

El problema son los otros. Por eso es que hay que hacerse el boludo para seguir. Sino seremos semiólogos entre ser fiel, infiel (que es lo mismo –maggy no me dejes mentir- IN es adentro en inglés, o sea adentro de la fidelidad) cagar y no, contención…..es por eso que el Fede dice: no hay hechos hay interpretaciones.

Es que no hay amor para toda la vida; la familia que lo pregona son como las iglesias buscadoras de pajas en miradas ajenas pero en la capillita pueden vender escobas por kilo.
Y uno no se conforma, por que la que fue mi reina, después muta en bruja a hijaputa. Y encima las lolitas de nobokov hacen sacarle las telas de arañas a los genitales, y uno es humano ¡! Vio.
Maggy, lalu, olguet, sebas, juandavi…es un quilombo el amor y demás, pero creo (con este creo saco todo rigor académico)… es todo social, económico, sentimientos, focaultiano, calenturas, histórico… lo que pasa es que nos vivimos resumiendo y no sabemos que todo es como la web, como el universo, de nunca acabar, de gustos, que no hay nada escribotiado.




*
http://www.youtube.com/watch?v=AjGQD6jUiq4

Ana María Mesa Villegas said...

Es imposible leer a Kekel sin pensar en el acento argentino... y dicho eso, amo todo lo que dices, lo que entiendo y lo que se me va entre el acento, que es mucho. ¡El video me encantó! Esa idea del amor malvado me parece waw... a ver si nos dejamos ser amándolo todo... no creo...

keki said...

ANa sos lo más!!!! jajaja pido perdón, pero cuando me pongo a escribotiar, soy como los motores de la heladeras, no paro de funcionar, y así me va, ante un corte de luz, pierdo la cadena de frió, y ni yo me entiendo ajjaja

keki said...

Ahh!!! si el video de Zizek una maravilla!!!

Ana María Mesa Villegas said...

Jajajaja... te volví a leer y creo que entiendo todo... los últimos renglones, luego del paréntesis, me encantan, sobre todo cuando dices que nos resumimos... seres humanos resumidos, no es terrible!? pero ahí es donde me pongo que tengo 17 años y que no he aprendido nada y que ya no maduré... qué horror...

Si me gustaría que dijeras otro poquito sobre fiel / in-fiel : ) y ya.

JuanDavidVelez said...

Una cosa de la traición. Está cita que leí en el blo de agaviria

"La moralidad es simplemente una actitud que adoptamos hacia las personas que personalmente no nos gustan."

Oscar Wilde

Hay gente que uno aprecia tanto que es muy difícil emputarse realmente con ellos (por no decir que imposible) y obviamente que igual hay gente que le perdona a uno las cagadas que uno les hace. Yo tengo una amistá con quien hago negocios de mi trabajo, ese man y yo nos hemos hecho cagadas de trabajo grandes mutuamente, el a mi y yo a el, y ahí seguimos de amigos y apreciandonos mucho desde los años de los años. Solamente quería poner esa cita.

JuanDavidVelez said...

Sigo alejado del tema del amor en estas dos elucubraciones, estoy hablando es de la amistá y la traición.

De mi comentario inmediatamente anterior, la verdad es que tarde o temprano uno si se emputa, hay gente con la que no me he emputado y que no se han emputado conmigo, pero hay personas que yo creía que era imposible que me la volaran y finalmente me la volaron.

Pero bueno, lo del tema pa Olga. Yo le agradezco a la gente que le vole la paciencia, esa gente siempre me hizo mejorar finalmente (si, yo creo que uno puede mejorar, es posible que uno sea nada más una vaca pero en lugar de comerse la manga directamente uno se la consigue via trueque en la plaza de la America, pero hasta las vacas pueden mejorar ¿no?), bueno, la gente a la que le vole la piedra me hizo bien, aunque dejé de ser amigo de esa gente (por gonorreas y exigentes conmigo, y además ellos tampoco es que quisieran seguir siendo amigos mios por mis múltiples defectos), pero en el fondo les agradezco. Entonces, está esa gente, y también están las amistades, la gente que le alcahuetea a uno y lo soporta siempre. (lo que estoy haciendo es una taxonomía de la gente, voy poco a poco y paso a paso, por ahora ya dividí a la gente en dos grandes grupos).

maggie mae said...

Hablando con Juan del tema, me decía que uno sólo desea lo que no tiene. Como una camiseta, uno la desea, la compra y luego desea otra y así. Yo no soy tan así, me parece. Yo disfruto mucho la camiseta que me compré y me la pongo inmediatamente y muchas veces hasta que se acaba. Igual me pasa con los novios, si se dejan. Entonces creo que el problema consiste en la rapidez con que cambia el deseo. El mío es lento, el de otros es rápido. ¿no?

Ana María Mesa Villegas said...

Hmmm... Entonces volvemos al tema del estado de permanente insatisfacción y este planeta que plantea la vida de emoción en emoción... así como la belleza que se vuelve un ideal imposible, entonces queremos vivir de experiencia muy emocionante en experiencia muy emocionante (yo creo que yo soy muy así)... entonces tan pronto se pasan las mariposas en el estómago y llega el momento de disfrutar con tranquilidad, llegan otras mariposas y cómo no dejarnos llevar?

Creo que por lo menos yo voy llegando a una reflexión que me sirva para hacer lo que Olguet decía, tomar la decisión de permanecer... veremos...

maggie mae said...

AH!!! a mí la etapa de las mariposas me parece bacana y eso, pero lo bueno es lo que viene después. Cuando uno ya se puede quedar callado al lado del otro, cuando se puede disfrutar un mismo espacio cada uno en lo suyo, cuando no hay que hablar para que el otro entienda. Eso es la parte buena. La etapa de las mariposas me da mucha inseguridad y no me gusta nada.

Susana said...

Uy, a mí me pasa lo mismo que a Margarita.

JuanDavidVelez said...

Para reportar, acá en este blo. Hoy conocí el caso de otro man que se enloqueció un poquito por amor, un pelaito de veinti poquitos que trabajaba haciendo el soporte de los computadores donde un antiguo cliente mio, el pelaito se re-enamoró de la pelada que se dedica a los oficios varios, que entre otras cosas es muy bonita. Ese trabajo era una putería de trabajo para ese man, dificilmente se consiga otro igual, puede que se lo consiga, pero es bastante dificil, y el man tuvo que renunciar por que se estaba enloqueciendo, no fue capaz con la traga y ver a la pelada todos los días.

Aunque sin duda es doloroso eso de ver a alguien sufriendo muchísimo por eso, pero bueno, solamente quería contar, creo que ya he visto 6 o 7 casos de manes que se hacen muchísimo daño a si mismos por una traga. nada más quería contar.

A esa pelada el mensajero le dijo el otro día "hey, camina como una grilla", y la pelada caminó como una grilla, es muy bonita la pelada, yo entiendo al parcero que se enloquecio, ojalá se ponga bien el man y todo haya sido para bien.

JuanDavidVelez said...

la vida es muy bacana en todo caso ¿no? #optimistacontento

LaCaballero said...

Quiero decir que ustedes todos saben un montón sobre relaciones sexuales y afectivas. No conozco fidelidad bilateral 100% en la vida. He sido fiel cuatro veces en la vida: en una enamorada, pero jugando de suplente y nunca llegué a la titular; en otra de titularísima --fiel y todo-- nunca me enamoré y hasta pasé bueno sexualmente, la otra duró poco... pero maravilloso en muchos aspectos; mi última fidelidad no llegó a ningún Pereira y pienso, chicos, que difícilmente alguien de mi generación está dispuesto a asumir fidelidades y compromisos, incluída yo.

Eso suena muy punketo, pero nace de una cadena de decepciones. Tengo una amiga que me dice "Caballero vos como sos de lisa..." y yo le digo "¿por qué?" la respuesta es que no me dejo agarrar, y es cierto.

Juan Vásquez said...

"Nos encontramos en la encrucijada, frente al enigma de estar dividi-dos, pero no en el sentido del cercano y lejano psicoanálisis sino en el sentido de la multiplicidad, entre el amor-compromiso y la alegria de otras felicidades hedonistas que también nos son necesarias, la cuestión es cómo aprender a caminar en medio de ambas montañas sin caer en el esfiladero de una o de otra, sin dañar al otro y sobre todo sin dañarnos, aunque lo que llamamos daño es a la larga inevitable y es un principio, una palanca arquimédica del aprendizaje existencial...la dificultad es el camino".

JuanDavidVelez said...

Juan, muy bacano eso.

Susana said...

Juandaví, vení ¿El man de los computadores fue capaz de decirle algo a la pelada de oficios varios o renució sin haber tratado?

JuanDavidVelez said...

El man si intentó (inclusive intentó un poquito más allá de lo razonable).

Bacano uno saber cuales fueron las conclusiones del man después de ese problemita y también bacano saber cuales son las conclusiones a las que ha llegado por ahora que está bien aburrido, igual me dan curiosidad las conclusiones de la chica.

Que agencia pinocho vaya y les pregunte "bueno, despues de esta dificultad vos que pensas".

LaCaballero said...

¿De quién es la cita, Juan?

pacho said...

¡Que sincero y que bonito!
Y para aportar al convite yo siempre he pensado que todo tiene que ver con nuestra constitución natural:
Los hombres somos polinizadores impulsados a preservar la especie y las mujeres seleccionadoras del más apto para mejorar la especie. Yin y Yan. Complemento.
El caso es que si bien la tendencia de los machos es la insatisfacción permanente y las ganas irremediables de polinizar a varias florecillas, y la de la mujer es seleccionar al abejorro más pomposo, la única excusa válida para cualquiera de los lados, es que una relación se mantiene o se destruye porque hay o no hay amor... no hay puntos intermedios de fidelidad o lealtad para justificar nada, se ama o no se ama y amar implica elegir la flor o el macho apto y punto, sin medias tintas... eso es lo que nos diferencia de los animales. El amor al fin y al cabo es una decisión que implica unos cuantos sacrficios, renuncias, y la conciencia de que cuando escoges esa flor, esa será tu flor y no otra, o que pese a sus deficiencias ese será tu macho apto y punto. Si se empieza con relativismo y "modernismo" como vos decís, no será otra cosa distinta que darle nombre a lo que es: falta de amor.
Post-data: Me gusta mucho lo que escribes.
Pacho de:
¡Que voy a inventar!

maggie mae said...

Pacho!! yo creo que no te has dado cuenta que nos conocemos, yo acabo de caer en la cuenta de quién sos vos!! Creo que vimos una materia o dos en historia en la nacional y nos encontramos mucho en La Salda, y nos acaban de publicar uno junto al otro en un libro de la u de caldas. En fin.
Lo que dices es cierto, al escoger el macho apto (para la reproducción o no), debemos hacer renuncias (o sacrificios, aunque la palabra no me gusta mucho). Aunque también creo que se trata no sólo de amar al otro, sino de cuidarlo, de protegerlo.
A mí también me gusta mucho lo que escribís.

Juan Vásquez said...

Esa cita fue la conclusión de un foro al que asistí, en repetidas ocasiones, con mi amigo John Freddy. Tuvimos la misma discusión mucho rato, hasta que un día un profesor de la universidad compartió esa cita con él y me la quiso mandar a mi. Mi vocación desde entonces fue marcada por la investigación y ahora me considero un mujeriego teórico y de esa manera no entro en el conflicto retórico entre fidelidad y lealtad.

Juan Vásquez said...

Un amigo mio acabó con todo un bosque y la guardiana, entrada en sospechas y sin estar totalmente segura, había empezado a reenviarle todos los correos y noticias del escándalo Tiger Woods a lo que agregaba en tono intrigante y con mirada fija, esa mirada de mujer buscando caída: "Es que eso es una enfermedad ¿nooo? (o alargada, nótese) ¿vos qué pensás?.
La mejor parte de esa relación era lo funcional que se volvía con las infidelidades, que yo supongo, eran de ambos.