Tuesday, December 29, 2009
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Thursday, December 17, 2009
Historia de amort
Un día buscando cosas en internet caí en el blog de una amiga del colegio. El blog era un asco pero ella no dejaba de hablar de un tipo y puso un link al blog del tipo este, no pude de la curiosidad y me metí, el blog, contrario al de mi examiga, era buenísimo, hablaba de libros y era divertido. En el blog estaba la reseña de un libro que me pareció bueno por lo que decía el man, intenté conseguirlo en bibliotecas y librerías pero no pude, sólo se podía conseguir en España, bueno, no pierdo nada con preguntarle al tipejo este dónde lo consiguió. Yo no tenía buena impresión del tipo, por ser amigo de la señorita en mención, pero qué más daba, yo sólo quería conseguir el libro. Y le puse un comentario preguntándole por el libro. A los dos minutos me respondió que no se conseguía, que se lo habían traído. Bueno, le respondí, qué se le va a hacer. Mi blog era privado en ese entonces, me daba como penita que la gente leyera mis cosas y este man se leyó todo y puso comentarios en varias entradas, hasta que después de un rato, como media hora, me escribió preguntándome cuál era mi msn. Se lo di. Ese día hablamos como 4 horas por msn. Teníamos un montón de cosas en común, tanto tanto que el man me preguntó, ¿vos no sos un amigo mío? Tres meses después dijo que venía a Medellín, que si nos encontrábamos, por supuesto, respondí. Cuando llegué a donde nos íbamos a encontrar lo vi de espaldas, no sé cómo supe que era él, pero supe. Nos sentamos en la barra, mirando hacia el frente, y ninguno decía nada. Yo pedí un ron, él un aguardiente. Al segundo ron nos pasamos para una mesa y pedí un tercero para que me ayudara con la timidez (que quienes me conocen no creen que tenga, pero a veces si), cuando lo miré no me aguanté y le di un beso. Nos pasamos de traguitos, y su amigo, que es un grosero, me dijo algo feo, a lo que respondí de una manera muy poco ladylike, al final de la noche me dijo que nos fuéramos para el hotel, y nos fuimos caminando, varias cuadras por el centro de Medellín, yo estaba cagada del susto, pero iba agarrada de él como si fuera superman. Llegamos al hotel y ya estaba el amigo y me insultó, pero a pesar de sus insultos nos quedamos. Fue la primera (y última) vez que tuve sexo con alguien más en el cuarto (que fuera espectador). Nos volvimos a ver a los dos días, 24 de diciembre, en un bar que es horripilante pero que a él le fascina. De ahí salimos a quedarnos en un hotel que queda a 10 metros, porque yo no podía ni caminar, y porque ese día no se consiguen taxis. Al siguiente día nos levantamos en un hotel que tenía sábanas de plástico, ¡PLÁSTICO! Asqueroso, nos bañamos y salimos a buscar almuerzo, terminamos en un restaurante muy famoso que se llama Versalles, este man estaba tan mal que sudaba y sudaba y el mesero se dio cuenta y le dijo güevón, te vas a morir, ¿una limonada?, jajaja, fue muy chistoso. Salimos del restaurante, y salimos caminando por Junín, donde pensé que se iba a desmayar, y él, después confesó, pensó que iba a morir allí mismo. Cogimos un taxi y nos fuimos a otro motelucho en el centro a hacer siesta y a ver si este pobre hombre se recuperaba un poquito para ir donde su hermana y salir al día siguiente, creo, para Cartagena. Seguimos hablando por internet, pero nada más. Un día, al final de una semana santa deliciosa, acababa de llegar de la costa, me llamó, que estaba en Medellín, que su papá había muerto. Pudimos vernos hasta el fin de semana siguiente, yo me estaba graduando de la especialización y salí como un tiro del grado para poder verlo, me había llamado un montón de veces durante el grado y supuse que querría verme tanto como yo a él. Cuando llegué encontré que llevaba dos días borracho: ni siquiera se había bañado. Nos fuimos, otra vez, para el bar horripilante, al que después de esta noche nunca más quise volver. Allá me encontré con un amigo que se había graduado el mismo día de otra especialización y nos pusimos a conversar, cuando volví donde el chico, ya estaba cogido de la mano con la mesera!!! Obvio: me fui. Lo borré del celular, del Messenger, de facebook y lo saqué de taquito de mi vida. En el blog puse, sos un patan, sos un patán y así muchas veces. Y fue como si lo hubiera invocado, volvió, pidió disculpas y para mi cumpleaños me mandó el libro por el que nos habíamos conocido. Y pues claro, ¿cómo odiarlo?, después me contó que le tocó mandarlo traer, cambiar euros, y bueno, cosas que dan mucha pereza. Después vino y yo estaba despechada porque me había dejado un novio y claro estuvo ahí para hacer las cosas más fáciles, me llevó de paseo por los alumbrados del río, un paseo que sólo habría hecho con él, porque me parece aburridísimo. Con él pasan cosas muy charras, como si pensáramos exactamente lo mismo, en el mismo momento. Es lo máximo. Después nos dijimos, ve, si somos tan compatibles ¿por qué no intentar ser novios? pero no nos funcionó. No porque no nos quisiéramos, que sí y mucho, pero no ese amor romántico que uno cree, como en las comedias románticas, se hace en un fin de semana y dura para siempre. Después de muchas conversaciones decidimos que ser amigos era lo mejor. Y somos muy buenos amigos, tanto que podemos decir, como los adolescentes, que somos los mejores amigos. Y así nos funciona perfecto. Todo esto es bacano y bonito, porque usualmente este tipo de relaciones no terminan en amistad, intentar el amor y no poder casi siempre termina en odio o lo peor: en indiferencia y olvido. Este señor es una de las mejores cosas que me han pasado en la vida y agradezco de todo corazón que él esté en mi vida. Hay gente que encuentra el amor de su vida, yo encontré el amigo de mi vida. Y bueno, me puse muy rosa, entonces se acabó este post.
Posted by
maggie mae
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