Alguna vez escuché que alguien dijo que en otros países existía la campana espacial. Un espacio, que diría yo, corresponde a darse la vuelta con los brazos abiertos. Ese espacio es mi espacio, un espacio al que sólo dejo entrar a las personas que quiero y que no quiero sólo cuando monto en bus o metro en horas pico.
No me malentiendan, no es que sea repelente, pero tocarse es un asunto que requiere, como yo lo veo, algo de familiaridad.
Hace años vengo pensando en esto hasta que hace poco conocí a una amiga de unos amigos, desde el momento que la vi pensé, ay, me cayó gorda. Ella pensó lo mismo, yo lo vi en sus ojitos negros. Al despedirse le dio pico a todos mis amigos y se me fue viniendo. Mi personita interior entró en pánico, se paró y me empezó a gritar ¡¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!! La chica en cuestión no lo notó, así de buena actriz soy. Pero yo quería limpiarme el cachete inmediatamente, como los niños: no, no, no, me borro sus besos, guácala. Como de tía abuela con pintalabios.
Sé que en algunas personas suelen hacer esto, besar cuando acaban de conocer. Yo no, no puedo. Tocar la gente, en el brazo, en el hombro, tampoco me es muy fácil.
Por favor, si me acaban de conocer, no me den pico, mucho menos abrazo (HORROR). No quiero ser repelente de verdad y moverme hacia atrás mientras la gente viene con la boca estiradita.
Gracias

15 smooches:
Jajajajajajaj! Queda anotado para cuando por fin pues nos tomemos un café, porque yo no puedo ser más empalagosa porque no es posible. O mentiras, exagero, pero sí me gusta (me gusta, para qué!) abrazar y dar pico a recién conocidos, tocar a la gente y esas cosas...
Pero además creo que hay personas con las que esas cosas resultan estratégicas porque el contacto físico es poderoso. Mi jefe, por ejemplo. El es un señor de sesenta y pico, que cuando se ofusca regaña como si uno fuera un hijo o un nieto... es decir, con demasiada confianza y esa confianza a veces es irrespetuosa... en 2 o 3 ocasiones que se me ha puesto muy bravo lo he cogido del brazo, con fuerza y mientras tanto le voy contestando a sus regaños, es inmediato, eso lo calma. Y lo debe dejar aterrado, como a ti...
jajaja, Bueno, sabes algo, yo también soy así. Tal cual!
No me gustan los besos ni los abrazos de los extraños o aparecidos, la diferencia es que yo si les digo: "Hey, yo no le doy besos a todos" Y bueno, en un principio me odian, pero luego si esa persona vale la pena me aprende a querer con todo y mis demonios :)
jajaja, no, Ana, con vos y con los otros del mundo 2.0 ya tenemos cierta confianza, ¿no? a mí no me dio nada cuando los conocí y nos dimos pico porque ya los conocía, era como si fuéramos amigos de hace tiempo. Tomemos a Juandaví, juan daví y yo nos "conocemos" hace más o menos dos años, era natural darle pico. Con mónica, también, y así. Yo soy tocadora y cariñosa, pero sólo cuando ya tengo un nivel de confianza altico.
Natalia, yo no sería capaz de decirles eso. Ojala lo fuera, me encantaría decirles: no, queridito, por ahora picos no. Aunque creo que se me nota que digo eso en mi cabeza, porque, en principio, le caigo mal a la mitad del mundo. Pero queliace, yo no soy monedita de oro, y tampoco me interesa serlo.
¿Puedo Abrazarte cuando te vea?
jajaja, keki, eso no se pregunta!!
Yo no tengo problemas, si me dan pico o abrazo o nada más la mano. Me acuerdo una vez que había una vieja toda borracha (y estaba como horny) que saludaba a los manes de pico en el cuello.
A mi eso a veces me causa conflicto, porque aquí siempre-siempre-siempre se saluda de pico y así me acostumbré. Luego en Medellín si he sentido como que alguien a quien he saludado piensa: ¿este qué? porque me estira la mano y además de tomársela le doy el pico.
Márgara, en España eso se saluda de doble pico, pico a lao y lao de la cara. A mi esa modalidad me gusta. Pero la que más me gusta, era una que impuso una amiga mía, de mi unidad, cuando yo tenía 14 o 15, y era que entre el grupito de amigos el saludo sería de pico en la boca. Pero eso era una estrategia que ella inventó para hacer que otra vieja que se llamaba Marcelita, amiga de ella, pudiera darle picos a un mancito que se llama Federico. Lo mejor era que a nosotros, los subalternos del plan, también nos tocaban picos de las niñas. Ojalá eso se volviera a poner de moda.
jajajja es que me dió miedito
Desde el día que me contaste de tu personita interior me he reído un montón, porque me imagino a una Margarita chiquitica allá adentro haciendo mala cara y levantando las manos en gesto de "Por qué a mí!".
Vos sabés que yo de hecho soy demasiado cariñosa con la gente. Eso sí, no la primera vez que me la presentan. Pero de la segunda vez pa' allá, si me cae bien, le doy pico; el abrazo es si ya me cae muy muy bien.
También opera al contrario: alguien que me cayó muy bien al principio y que me daba ganas de abrazar, a la segunda se porta una gonorrea, entonces ahí sí sale "mi personita interior" que me dice: "A metros con éste o ésta" y no hay tu tía que valga: a esos no se los vuelve a tocar. Si mucho una levantada de ceja.
Aunque bueno, por ley de probabilidades, debe haber tanta gente que odie los abrazos y picos de los recién conocidos, como gente que le guste eso. Miraré con más detalle la reacción de la gente a ver si alcanzo a percibir sus personitas interiores tratando de huir, poniendo silla de por medio como en las caricaturas de domadores de leones, o si más bien la personita interior me devuelve el buen gesto.
A mí me da mucha risa la gente que lo engaña a uno con eso del saludo. Yo no tengo problema en darle pico a un recién conocido, pero me gusta que las cosas sean claras. Lo digo porque hay gente que se va a presentar y estira la mano, ahí uno le da la mano y como de la nada la persona lo jala a uno para darle un beso. Eso siempre me da risa (no llega a darme rabia), si les gusta presentarse de beso pues que lo den y ya, ¿no?
A mi me pasa lo mismo, voy por ahí y conozco gente, y procuro no hacer contacto físico hasta no tener un grado de familiaridad o confianza. Hasta ahora visito tú blog, y quedé complacido, seguiré por aquí andando y cantando.
Omar, qué bueno que te pasás y que te gustó. muy bienvenido siempre.
Tengo que decir que yo soy capaz de despedirme de pico de quien acabo de conocer, pero depende. Sé que no es con todo el mundo.
Leyendo esto recordé un personaje al que no quiero -y no voy a querer- pero nos 'distinguimos'.
Cierto día este personaje llega queriendo 'limar asperezas' dizque yo le caía bien, entonces, "abrazame" ¡Por Dios! Vino a mí la imagen de Pepe Le Peu abrazando a la gatica, así mismo me escurrí diciendo: "No me abraces, no es necesario, no te creo".
Pero debo aclarar que este caso fue con un personaje nefasto que los hay con la cara dura de fingir simpatía (como la que te tocó), ¡horror de horrores!
Por lo demás leyéndote pensé "¿yo le di pico el primer día, cuando estaba con Camilo?" No lo recuerdo. Sé que estaba muy contenta ese día y es posible que así haya sido. Pido disculpas si te incomodé; pero ya sí tengo permiso ¿no?
jajaja. Supongo que habrá excepciones: "nos caímos tan pero tan bien que decidimos darnos pico", eso puede pasar, me ha pasado.
Lo que me incomodó es que sé que la caí gorda, y ella más a mí (luego me lo confirmaron). Además me la he cruzado y nos saludamos con risa amarilla y subiendo una ceja. Ahí no hay nada, ¿para qué el pico?
Ese día con Cami, no, no me diste pico, creo que estabas concentrada mirando a alguien que estaba a mi lado y preferías darle pico a él.
cuando nos veamos me tiro en voladora y te doy el pico y el abrazo yo.
El viernes es de cocteles en el guanábano. ¿qué tal?
Ah, no he ido a parche de cócteles allá. EL parche es porque la mesera -Margarita, volador sin palo- se gradúa ¡de mesera! y decidió celebrar poniendo en práctica lo que aprendió (tan bonita).
Yo voy, ojalá nos vaya bien con los cócteles, les tengo desconfianza, a mí me gusta lo seco.
Lo que menos me gusta de saludar de pico es sentir la barba naciente, lo digo porque, recientemente, tuve que aprender a saludar a todo el mundo de pico en la mejilla (picos bisexuales). De lo contrario la otra persona pone hasta cara de tristeza o cree que a uno no le gusta su fútbol.
Aquí siempre se saluda a todo el mundo de pico, SIEMPRE.
En estos días estuve en una reunión y me alegré de haber llegado de primero, eso significó que yo me podía sentar y que todo el que llegara era quien me daba el pico, lo maluco fue que tuve que irme temprano y fueron 15 picos aprox, depronto más y ahí fue que dejé de contar.
Bueno, dar la mano, eso sí toca por respeto, pero a veces no puedo dejar de pensar que quizá el otro no se las lava bien, que tocó una baranda de un bus, se sacó un moco o en el peor de los casos, se rascó una güeva. (no sé por qué las tetas no me causan tanta repulsa).
Bueno, de todas maneras hay que saludar.
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