Yo estudié Historia, como muchos saben, pero no quise dedicarme a eso. Luego fui profesora de inglés y me aburrí, no por las clases, sino por el lugar en el que trabajaba y decidí hacer una especialización en Gestión y promoción cultural que fue un fracaso y con eso fui la jefe de mercadeo de un canal de televisión, tampoco duró mucho y volví a las clases de inglés, que es francamente lo que más me gusta. Ahora estoy haciendo una maestría en eso, en enseñanza de lenguas extranjeras (que es sólo inglés en mi caso, pero en el de mis compañeros es inglés, francés y en algunos casos italiano). Cuando empecé esta maestría me di cuenta que esto es lo que verdaderamente me gusta. Ahora estoy dando clases, como parte de un convenio de la Universidad de Antioquia y el municipio de Itagüí, en colegios públicos a estudiantes de 9° y 10° y a profesores de primaria. Hoy terminamos un curso y al terminar los niños que dieron una carta y una chocolatina. La carta me enterneció casi hasta las lágrimas.

9 smooches:
Qué carta tan bonita; con razón querés seguir...
Los niños suelen ser muy conmovedores en sus demostraciones de afecto; apuesto a que corriste al baño y te secaste, disimuladamente, la lágrima seca que iba a salir ¿no?
Qué felicidad!!! mis felicitaciones!! de las sinceras!!
Gracias, Juan. No, no me salieron lágrimas.
Una profesora de primaria me dijo, ay, profe, yo venía con mucho miedo porque no me gusta el inglés, pero su cara, su cara me dio confianza y como es tan expresiva, sino le entiendo, le entiendo por la cara. jajaja.
Vio, por eso dije que la lágrima era seca. "Voy a correr para que no me vean no-llorar".
Ahhh, que chimbis para esos alumnos, tener una profe rockera!
Mis profesores de inglés siempre tenían una pinta de alcohólicos brutal, sólo hubo una profe, una gringa de de Oregon que si sabía enseñar, de resto... Recuerdo mucho a uno, don Iván, especialmente cuando pronunciaba la palabra "cigarrete".
Ese reconocimiento debe dar mucho orgullo. La carta está preciosa. Me gustó mucho que el que escribió, ante la duda ortográfica, se hace el que corrige y deja las dos: profesionalis(z)mo, ocas(c)iones.
Me parece muy chévere cuando uno se siente a gusto con lo que hace, cuando está ubicadito en lo que es.
Y le creo a la que te entiende por las caras. Muy bien, profe.
Que nota Doña Margarita, mis sinceras felicitaciones. Sisas, bacano para los niños. Favor contar más cosas de esas clases, de los muchachos de 15 años aprendiendo inglés.
Qué dicha, colega. Dar clases es una chimba y tener un buen profesor es todavía mejor, eso lo marca a uno de por vida. Mucha dura vos medírtele a adolescentes, esa carta es la prueba reina de que es lo tuyo.
Yo había leído el artículo de El Malpensante, pero no me acordaba de esa frase de Chesterton. Qué buena cosa.
Qué rico Márgara, felicitaciones, con seguridad esos chicos no te olvidarán, los profes del colegio son los que uno recuerda mejor, más los profesores que se interesan en comunicar algo.
Los profesores fríos, que parecen dándose la clase a sí mismos pasan por paisaje.
Lo de la expresión es más que cierto, uno la ve y sabe lo que quiere decir. Felicitaciones de nuevo, tienes dos grupos exigentes para enseñarles, ¡bravo!
Qué habrá más feliz que encontrar eso, lo que uno de verdad quiere hacer en la vida...
Post a Comment