Monday, November 8, 2010

Relatoría namber tu

Y bueno, esta vez la cita fue en el Parque del Poblado. Yo llegué a la Saldarriaga y desde arriba, Saldarriaga V.I.P. (que así se llama, no es jodiendo) me gritaron Mónica y La Caballero (que en esta ocasión no tuvo que acomodar a nadie). Subí y nos tomamos una cerveza y los muchachitos del lado se fueron y nos dejaron una mesa grande en la que cupimos todos, menos Lalu, que no pudo ir.

Al rato llegaron Olguet, Alejandro y Juan V con Alexander y luego apareció el rey: Juandaví (aclaro, el rey para mí, para que después no diga nada). La conversación después de un rato tomó un tinte escatológico cuando alguien recordó el comentario de Lalu en la entrada anterior en el que menciona que le enseñé a hacer pipí en la calle (una de mis tantas cualidades: hacer pipí en cualquier lugar), ya luego otros participantes se fueron por historias con el no. 2, que afortunadamente, no me ha pasado. Voy a contar el milagro pero no el santo (eso va a pasar mucho en esta entrada). X iba caminando muy bien vestido, de corbata y todo, cuando sintió un retortijón, y pensó, no voy a alcanzar a llegar a ningún lado y así le tocó dar del cuerpo en la calle, pero esa no sería su única historia, una vez salió con una chica que le gustaba muchísimo, fueron a comer y él sabía que no debía comer lo que comió y claro, sintió en retortijón, del que ya sabía el resultado, en la puerta de la casa de la chica y cómo no, le pidió el baño y así se cagó no sólo en el baño de la muchacha sino en la relación que, tal vez, pudieron tener. La chica lo borró del celular, de facebook y de su vida para siempre. Las conversaciones, como siempre que hay un grupo grande, se dividieron, me puse a hablar con Juandaví de gente que conocemos, de libros y eso y no le pare bolas a lo que contaban al otro lado de la mesa.

Después hubo una historia que me encantó y que voy a contar en primera persona. Se llama “de cuando pensé que era gay”. Cuando tenía 18 o 19 años, las de mi edad no me paraban bolas, eran siempre menores o mucho mayores (aquí tengo un bache que alguien sabrá rellenar) … entonces empecé a ir al gimnasio y un man siempre me hablaba, y como dicen que ojo de marica nunca se equivoca (eso lo dijo el narrador, no yo), yo dije, ay, ¿será que soy gay? Y me invitó a salir y le dije que sí, nos fuimos para una discoteca y bailamos merengue y nos tomamos algo y luego nos fuimos para su casa y él me quiso besar pero yo le dije que dentro de un rato, luego el man se desnudó y cuando lo vi pensé, no, eso tan peludo no es para mí y huí. (aquí hay licencias pero la idea es esa, ¿cierto?)

Como tenía clase al otro día, nunca miré el reloj, pero creo que Mónica se fue muy temprano, comprensible, viaje eterno al día siguiente y con chiqui abordo no era para menos. Después cayó Olguet, que se tomó unos aguardientes y le dio sueño, Alejandro se fue con ella. Nos echaron, supongo, a las 2:00 y nos quedamos hablando un rato. El tema de las relaciones de pareja fue recurrente en la noche. Que cómo les va a los casados, que qué susto casarse, qué si esa es la vieja que me voy a comer por el resto de la vida y cosas así. Entre los participantes que quedamos juandaví era el único casado y yo la única separada. Todos contamos historias al respecto. Yo conté que después de mi divorcio mi ex me dijo, es que después de vos, y de la que estuvo antes que yo (que es una nota de vieja), yo no quiero una vieja inteligente, y en efecto se consiguió alguien muy diferente a mí. Unos estuvieron de acuerdo aduciendo que yo debo joder mucho, Juan, gracias por defenderme y decir que no yo jodo (tanto). Después empezó la discusión sobre si son mejores las mujeres inteligentes o las brutas. Hubo varias intervenciones que voy a reproducir. 1. Para casarse las inteligentes, 2. Para pichar mejor las brutas, 3. Que las mujeres inteligentes son como un caballo brioso que, digamos, es como un reto y que las brutas son como un caballo manso, aburrido, que no da ningún trabajo y que como dios los hizo tan machos, necesitan ese reto.

Terminé montándome al taxi a las 3:45 para levantarme a las 7, no me levanté. Llegué a la clase a las 9:00. Muchas gracias por hacerme llegar tarde a clase.

Bueno, como la vez pasada, fill in the blanks, kids. Olguet tomó un par de foticos. Olguet comparte la fotico, porfa.

22 smooches:

Susana said...

Ahhh, se ve que pasaron súper bueno y me da mucho pesar no haber ido.

La historia del man que creyó que era gay ya la sabía, pero no completa y no me acordaba, muy buena.

Margara, no seás mañé, ¿cómo decís dar del cuerpo?

S E B A S T I A N G O M E Z said...

Que nota, yo los acompañé imaginariamente!
Otro día volverá a ser.
(Y que risa la historia de quien creía que era cacorro)
Saudade! (Y que Olguet ponga las foticos pues)

maggie mae said...

jajaja, lalu, lo hice a propósito. jajajaja
Dejate, Sebas, que hacemos otra.

Mónica Palacios said...

Noo, pero me perdí unas charlas muy sabrosas. De haber sabido, hubiéramos invertido esas para el principio y las escatológicas para el final.
Me dio mucho pesar haberme tenido que ir, pero durante el vuelo me sentí muy tranquila de no estar enguayabada. Yo solo me tomé tres cervecitas y me fui a las 12, cual cenicienta, para la casa.
En el grupo de charla que me tocó, Juan asesoraba a Alex sobre la búsqueda de empleo, y le recomendaba que se entrenara con Olguet que tiene experiencia en eso. Yo no pude aportar mucho porque la última entrevista de trabajo a la que fui fue hace más de 6 años, y mis últimos 3 años de búsqueda de empleo han sido bastante infructuosos. Lástima no tener a Olguet cerca, para que me entrenara también a mí.
Mientras los ecuchaba, miraba a Juandaví y a Márgara, que conversaban al frente, y depronto se dijeron algo muy trascendental que los dejó con mirada circunspecta. Me dio mucha curiosidad saber qué sería lo que se dijeron o quién se lo dijo a quién, pero me la tuve que aguantar, porque al ratico me fui.

Yo les quiero repetir que ustedes son gente muy chévere con la que se conversa muy bueno y que me alegra un montón haberlos conocido en la vida real. Y mientras se me da otro viajecito, espero que nos sigamos encontrando por acá.

Olguet said...

Ah! que rabia! puse mi comentario y el blog de Margarita me lo borró...bueno, en fin! acá está el enlace pa' las fotos de ese día.
http://www.flickr.com/photos/22708557@N07/sets/72157625350189202/

Alexander Tamayo said...
This comment has been removed by the author.
Alexander Tamayo said...

Sí, estuvo buena la vaina. Esas historias me parecieron muy charras, sobretodo la de la indecisión -Es que debe ser muy teso uno pensarse gay-. Ese personaje debió de pasar por momentos muy tesos de verdad.

Con respecto a las cagadas -ese sí es un(a) pobre güebón(a)- ahí tiene pa' recordar que una cagada lo dejó soltero(a) -buena historia pa' sus nietos porque no creo que vaya a tener hijos, ese personaje ya quedó traumatizado-

A mí me gustaron muchas las historias de Juandaví y Márgara con respecto al matrimonio -tal vez me case algún día-

Lástima que Lalu no fue, yo quería ver si el acoso seguía. Mentiras quería ver si era verdad eso del olor encantador. Es que la vez pasada me dió pena oler su perfume.

Mi buena onda pa' Juan, ojalá le esté yendo bien por esos lados. De verdad mis buenos deseos y gracias por la asesoría.

Mas chismes en el pròximo capítulo.

Ángela Cuartas said...

El que está al lado de Mónica, de azul, quién es? Y el de rayas al lado de La Caballero? El que está al lado de Margarita es Juan? Es que no los distingo. En las fotos se ve que la estaban pasando bueno, qué pesar que me lo perdi.

Una dudita a ver si entendí bien, ustedes allá a cagar le dicen hacer número 2? Respóndanme por favor que estoy aterrada. Porque aquí en Brasil le dicen así y hasta este post yo creía que era una expresión exclusiva de acá. Cuando estuve en Medellín pensé que había cosas que ustedes compartían con los brasileños, más que cualquier otro lugar de Colombia que yo haya conocido: como el guarapo de caña en cada esquina y el amor desmedido por la leche condensada.

maggie mae said...

El que está al lado de Mónica se llama Alexander y el que está al lado de La Caballero es Alejandro. El que está al lado mío fingiendo reírse es Juan.
Que yo sepa eso de No. 1 y 2 es una expresión en inglés y no sé qué tan extendido esté aquí. Y cómo así, ¿quién no ama desmedidamente la leche condensada?

Juan Vásquez said...

Bueno, esta vez recuerdo más cosas: Que el man seudo gay o gay transicional sintió mucha más angustia al ver que no se le paró con diez mujeres a las que pretendía llevar al potrero y que en la discoteca (así dijo) bailó, se apretujó y dio vueltas al ritmo de unos merengazos, mientras abrazaba a un machote de un porte inimaginable y que su desilusión fue al ver que el otro man era un man ochentero, que no se afeitaba, ahí se dio cuenta que era heterosexual y volvió con lista en mano donde las desilusionadas mujeres en busca de la revancha.

Recuerdo que hicimos un estudio comparativo entre la bluyianada durante el noviazgo y el matrimonio. Al final se determinó que la frecuencia bajaba drásticamente debido a la falta de objeto. Algunos aseguraron que era para evitar la gueva azul o gueva hinchada (como dato adicional se descubrió, por lo menos yo lo hice, que, a diferencia de los hombres, a las mujeres no les duele ni un pelo después de una bluyiniada).

Como dato emergente: el matrimonio puede influir en la estadística de las relaciones sexuales o pichadas semanales entre la pareja en cuyo caso se puede hablar de un decimal a la semana (nunca se indagó por la frecuencia individual de cada uno de los miembros).

También hablamos de la crisis de los hombres y las mujeres según la decada de la vida y del inevitable duelo que un hombre debe hacerle al resto de las mujeres del mundo y sus potencialidades.

Nadie quedó de regalarle a Juan daví un sombrero, aunque yo lo ví con muchas ganas de uno.

Juan Vásquez said...

Lo de las mujeres inteligentes estaba ligado al número y rigurosidad y escala de dificultad de las preguntas que hacen durante el galanteo, que son muy exigentes y que por eso son muy difíciles de en engañar. Que a mal jinete mala yegüa.

LaCaballero said...

Juan sí lo dijo como fue, así fue el relato, tal cual. Me dio un pesar, como que en el cuento la esperanza era verdaderamente ser gay, para resolver la gana incontrolable y adolescente, esa que le habían negado tantas nenas, por motivos escatológicos -o vaya usted a saber por qué putas...

Después que se fueron Mónica, Olga y Alejandro nos quedamos en el tema de parejas, mucha confesión suelta, tipo 'pelo' y la preferencia por la bruta promedio, el tamaño de todo, que si aplica la bluyiniada para los casados, etc., ¡una delicia!

Yo sí pude despertar a tiempo, y llegué puntual a mi clase de nueve, pensando lo mismo de la otra vez: vea pues, qué parche tan bacano, gente divinamente. Un abrazo.

Ángela Cuartas said...

Bueno, lo único que quedó claro es que yo no sé inglés de verdad, mi inglés es "chapoteado" y eso nunca lo había oído en ningún lugar que no fuera Brasil. A mí me daría más pena decir que voy a hacer número dos a decir que voy a cagar, pero bueno, cada cultura con sus mañas. La risa fingida de Juan parecía real, debe ser porque no lo conozco.
Te puedo asegurar que ustedes y los brasileños tienen lo que se llama generosidad y amor por la leche condensada. En todo lado yo veo que son tacaños, le echan a uno pero con medida, porque es cara. Allá y acá, en cambio, echan sin mezquindades y sobre las más variadas bases, lo que me parece un detalle de fina coquetería.

Susana said...

¿Qué tal la arepa de queso con lecherita?

Nota: no sé si es sólo en Antioquia, pero aquí casi todo el mundo es mañé como yo y usa el nombre de una marca para denominar un producto genérico, entonces le decimos lecherita a la leche condensada.

Eso es igual de mañé que decirle la kolynos a la crema de dientes, pero parece que la gente no se da cuenta o no le importa, como a mí.

Susana said...

¿Qué tal la arepa de queso con lecherita?

Nota: no sé si es sólo en Antioquia, pero aquí casi todo el mundo es mañé como yo y usa el nombre de una marca para denominar un producto genérico, entonces le decimos lecherita a la leche condensada.

Eso es igual de mañé que decirle la kolynos a la crema de dientes, pero parece que la gente no se da cuenta o no le importa, como a mí.

maggie mae said...

eavemaria!! la arepa de queso con lecherita es lo último. Yo soy la más fan y una de las mejores la venden en el parque de envigado, hoy no más pasé y me comí una. Lalu, un día desparchado de estos pasamos, si querés.

Susana said...

De una!

Susana said...

Toda esta semana había pensado en llamarte a que saliéramos por ahí a hacer nada, pero por primera vez en mucho tiempo, no he tenido tiempo para descansar de formas distintas a dormir.

Catalina Trujillo said...

Buenísima la relatoría.

¿Desde entonces venís con los ojos mediterráneos?

maggie mae said...

jajaja, no, Catalina, mis ojos SON mediterráneos, no están mediterráneos. No hay nada que me quite lo mediterráneo.

Anonymous said...

Es verdad, ahí sí no hay nada más qué hacer que lucirlos con gracia.

Ángela Cuartas said...

La arepa con queso y lecherita, el plátano maduro con queso y lecherita (¿o me lo soñé?), la ensalada de frutas con helado, crema de leche y lecherita y muchas otras delicias paisas con lecherita (me imagino). Aquí las crispetas con lecherita, la tapioca (que es como una arepa) con queso y lecherita, el chocolate con lecherita (o brigadeiro), la torta de lecherita y muchas otras delicias brasileñas con lecherita.