Thursday, July 17, 2008

creer o no creer

disclaimer (al principio y no al final): si ud. es muy católico o cristiano no lea, de pronto siente que lo herí y no es mi intención.

cuando tenía 18, uno de mis tíos se volvió cristiano (esa bobada se le quitó menos mal, claro, cuando le tocaron el bolsillo y se dio cuenta que el pastor se estaba enriqueciendo) y decidió que tenía que convertirme. llegaba a mi casa los sábados por la mañana, entraba a mi cuarto, conmigo dormida, por supuesto, y me empezaba a contar parábolas e historias del señor. En esas vacaciones trabajé en el almacén de un tío, en el centro, y este tío (el convertido) me invitaba a almorzar al astor sólo para convertirme, hasta que tuve que decirle que no más, que no me iba a comprar con sanduchitos, copas gabriela y chocolaticos del astor, que no me interesaba.

yo comprendo las razones por las cuales la gente cree en dios, porque necesita algo que le explique lo que no entiende, para agradecerle y echarle a alguien las culpas de lo que le pasa. pero emisoras, canales de televisión, universidades, gente en la calle hablándole a uno, eso ya es locura. Deberíamos hacer un pacto tácito, ellos (los que creen) y yo. Yo respeto que crean, que tengan programas, canales, emisoras, iglesias, que repartan volantes en la calle; pero que ellos me respeten, que respeten mi posición.

Sé que los católicos y los cristianos no son lo mismo, los cristianos son mas cansones (muy parecidos a los testigos de jehová), o eran, porque el catolicismo ha entrado (lleva un tiempo, quizá, pero no me había dado cuenta) en un plan de difusión y promoción de sus creencias absurdo, que casi roza con negocio (yo quería creer que era pura vocación), el minuto de dios (si, esa cosa que creó el padre pan y caldo) es como una multinacional tiene universidad (y de qué tamaño) se llama uniminuto, y ayer me monté en un taxi y el señor taxista estaba oyendo la emisora: minuto de dios, en sintonía con dios (que falta de creatividad). hasta deben tener canal de televisión, pero yo voy borrando los canales que no me parecen atractivos.
se me acabó el veneno por hoy, mañana termino.

3 smooches:

Ángel Unfried said...

Yo creo en la Coca-Cola, el bocachico, las nalgas, la música y los libros. En alguno de esos lugares debe encontrarse Dios; y si el man fue quien se inventó todas esas vainas, pues lo amooooooo.

keki said...

Roland Barthes en su Fragmentos de un discurso amoroso, nos da la idea del amor como un bien. Ese tener algo físico de algo espiritual. ¿Me siguen? ¿Qué se hace con este bien? Se lo institucionaliza, ¿por qué dirán tan intrigados? Por miedo a perderlo. Entonces deja de ser, y surge a otro estado: el trato, el matrimonio… que no es más que el amor institucionalizado.
Ahora bueno, con la fe surge algo parecido. Se cree poseer algo, por medio de una manera de pensar legada, ahijada, abuela, heredada que trata de encuadrar ese “algo”, que algunos bautizan fe. Esto lo hacen para seguir clasificando otras cosas, para así poder hablar con el almacenero de la esquina de algo: amores, feces (fe), luchas, bienes, etc.
Uno se saca pesos de encima cerrando las ideas. Así las instituciones van obteniendo sus honores o deshonores. Van perdurando por sobre las vidas de los que las han creado. Pero la cosa es que de algo íntimamente propio se lo hace para “tutti” (variaciones de “todo” en falso italiano).
La pregunta es: ¿De algo que se cree tan buen producto, necesita gerente de marketing y vendedores ambulantes de la fe? ¿Las obras, como decía Unamuno, no se bastan por si solas?.

El mismo Francés de arriba, nos planteaba el problema de autor, no delimitaremos aquí este problema, pero se me ocurre unas ideas desatadas, mi querida M. Tan bellas obras, pongamos el Universo, las papas, el mar, necesitan de un autor. Eh ahí por que las iglesias demandan el diezmo, para ganar algo de dinerillo, por el muy olvidadizo de Dios, se ha olvido de firmar sus obras. Una cuestión de Copyright vio.

Regalo aparte o punto y aparte: En la película Antes del amanecer, allí los personajes hablan de una idea de Dios, decía que Dios no estaba en las personas, en las iglesias, en los rosarios, sino entre medio de dos seres humanos, esa comunicación, ese aire que puede derivar en palabras, miradas, besos, piñas y cachetadas. Esta justamente aquí, entre estas líneas y tu, que estas leyendo.

keki said...

Perdon por la extención anterior Atea.

jajaj

I believe only in you, mi love